viernes, 27 de abril de 2012

Contratapa de Albatros

Dice Tom Lupo: "Lazzaro se levanta y se transforma en Albatros". Abre la puerta a la lectura sin condicionamientos, comparte la bienvenida. El recononocimiento se expande en su voz hacia un poeta que ingresa al club. "Quedé enredado en su deseo, que fatalmente es que el otro escuche esa extrañeza. Que escuche es un decir, tal vez, ese es mi deseo. Por ahora el de Bruno es ser leído, porque todos queremos salir de alguna soledad". Y en ese instante no es difícil descubrir esa vía de ausentes continuos, la que traza Albatros, la que marca Lupo. Dice Lazzaro: 

                                   La idea no era ser un papel sin tinta.
                                   La idea era escribirte, dibujarte, soñar.
                                   La idea era enseñarte,
                                   mostrarte un poco qué hay más allá.
                                   Crecer a tu lado cuando no estás.

Con las palabras, los dibujos completan el cuadro de recuerdos, de texturas. Un imagen en movimiento eterno, que alienta a volar, que asciende sin retorno, que trasciende. El viaje invita a los lectores a dejarse llevar. Lupo, sentencia: "Habemus poeta.¡Y con intenciones! No es que uno tenga los atributos para hacer de portero, pero alguien tiene que decirlo".

martes, 17 de abril de 2012

El grito

Te otoño tanto, extraña.
Te lluevo.
Te nado.
Y me cuelgo en tu jardín.
En tu concreta babilonia.
Y en tu alma me arqueo.
Aprisionado.
Ante el espejo inmaculado
que se vuelve vela.
Con un sueño que vuela a mi espalda.
Y se escapa en una leyenda.
Te siento mía, anónima.
Te esculpo.

Y te inmortalizo en mi trofeo de vitrina.
Te siento propia
y me asfixio en tus apéndices.
Y te pretendo viajar.
Llorar.
Con tu pasión en resguardo.
Y tu decencia, que es mi sangre.
El canal hacia mi corazón.
Con un final escrito a mis pies.
Y un camino sin puertas.
Y hacia tu raíz, tu concepto.
Mujer.