Dice Tom Lupo: "Lazzaro se levanta y se transforma en Albatros". Abre la puerta a la lectura sin condicionamientos, comparte la bienvenida. El recononocimiento se expande en su voz hacia un poeta que ingresa al club. "Quedé enredado en su deseo, que fatalmente es que el otro escuche esa extrañeza. Que escuche es un decir, tal vez, ese es mi deseo. Por ahora el de Bruno es ser leído, porque todos queremos salir de alguna soledad". Y en ese instante no es difícil descubrir esa vía de ausentes continuos, la que traza Albatros, la que marca Lupo. Dice Lazzaro:
La idea no era ser un papel sin tinta.
La idea era escribirte, dibujarte, soñar.
La idea era enseñarte,
mostrarte un poco qué hay más allá.
Crecer a tu lado cuando no estás.