Puente de arena.
Tu sonrisa resquebraja mi
fuerte.
Con la gloria de tu pena
y mi pequeño Sansón ilustrado
que implosiona.
Para que los fantasmas
lluevan de día.
Y de mi boca, rujan
silencios.
Hay raíces en tu irrealidad.
Y demasiado verano para un
otoño tan a poco.
Quisiera decirte tantas
cosas.
Pero nuestra góndola se va de
luto.
Tengo un penthouse en el
olimpo de tu olvido
y tres lunares para hallarte.
Espero perderte a tiempo.
Aún confío en que nunca abras los ojos.